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Cronobiología: sincronizarnos con los ritmos naturales


Los cambios de hora estacionales, el "jet lag", el trabajo por turnos... la manera en que el tiempo y los ciclos regulares nos condicionan es casi infinita; desde la antigüedad hemos tratado de conocerlos y adaptarnos a ellos ya sea para la siembra o recogida de cosechas, regular los periodos de trabajo y descanso o establecer todo tipo de ritos sociales. El tiempo nos vinculaba con la naturaleza y el cosmos, y lo experimentábamos en la creencia de que en el microcosmos está representado el macrocosmos (o como la afirmación alquímica: así como es arriba es abajo), en la actualidad, la realidad es que, apenas entendemos estos ciclos naturales ni les prestamos atención mientras tratamos de adaptarnos a un tiempo social y artificial dictado más por la economía y la productividad creyendo que la adaptación a los ciclos de la naturaleza pertenece más al pensamiento mágico que al científico, sin embargo, tratar de sincronizarnos con los ritmos naturales supone proteger nuestra salud tanto física como mental, es por esto que nace la Cronobiología, una ciencia reciente, que estudia la relación del tiempo y los fenómenos biológicos (relojes biológicos internos y sincronizadores externos (luz, temperatura...) que se expresan con patrones rítmicos, es decir, en cambios periódicos y previsibles. Lo que parece muy novedoso en principio en realidad no es más que adaptar un conocimiento ancestral a una época nueva.

Dependiendo de la duración de estos periodos tenemos distintos ritmos como son:

- Ritmos Circadianos: Es el ritmo básico, el que más afecta directa o indirectamente al ser humano, y dura aproximadamente 24 horas. Responden sobre todo a los periodos de luz-oscuridad e influyen principalmente en los ciclos de sueño-vigilia. Su alteración se asocia a trastornos del sueño, depresión u obesidad, entre otros. 

- Ritmos Infradianos: son los ritmos con duraciones superiores a las 28 horas. Las estaciones del año, la migración de las aves, el ciclo femenino de la menstruación o las fases de la luna pertenecen a este grupo. 

- Ritmos Ultradianos: tienen una duración inferior a las 20 horas como las secreciones hormonales y las fases del sueño.

Estos ritmos tienen una gran influencia en nuestro organismo, especialmente en el sistema endocrino, responsable de la secreción de hormonas y que afecta al estado de ánimo, el crecimiento o la concentración. Los ritmos biológicos internos son autogenerados y se relacionan con los ritmos externos con los que se retroalimenta, de esta forma, cada organismo es diferente, tanto a nivel bioquímico como funcional, dependiendo de la hora del día que sea, el momento del mes o el mes del año. La ventaja de regular los relojes biológicos internos con los sincronizadores externos es que permite que el organismo se anticipe a los fenómenos que ocurren de forma periódica proporcionando así un sentido del tiempo y un importante ahorro energético (salida y puesta del sol, cambios estacionales, horarios de comidas y sueño). El denominado "déjà vu" podría deberse a una alteración momentánea de esta organización temporal. 

Además de los ritmos solares el ciclo lunar, tal y como influye en las mareas, el crecimiento de las plantas y los hábitos de los animales ejerce una gran influencia en nuestro comportamiento, nuestras emociones y en los resultados de las decisiones que tomamos.
Así, en la fase de luna nueva es recomendable volverse hacia adentro, conquistar el mundo interior más que concretar asuntos externos. Es un buen momento para visualizar, prever y potenciar la intuición sobre la verdadera intención sobre los asuntos que nos preocupan más que para tomar decisiones o actuar, los esfuerzos pueden resultar infructuosos y las decisiones que tomemos pueden ser poco precisas o confusas en su realización.
En la fase de luna creciente ya es posible actuar, es el momento de la expansión, de sembrar e iniciar proyectos nuevos, mover asuntos que requieren de un esfuerzo preciso y grande por nuestra parte. Los asuntos importantes (contratos, ventas, bodas...) obtienen mejores resultados si se concretan en esta fase lunar. Es también el momento de adquirir nuevos hábitos y aprendizajes. 
En la fase de luna llena se evidencian las consecuencias de lo realizado en las fases anteriores, es el momento de máxima realización de los proyectos iniciados en luna creciente. Son días de mucha agitación, de explosión emocional, retención de líquidos y un sueño menos profundo y reparador, ya que hay una menor secreción de melatonina.
La fase en que la luna decrece es adecuada para la actividad mental e intelectual. Es el momento del análisis y la reflexión, de pulir lo que ya está en marcha, de recoger los frutos de lo trabajado, la conclusión de asuntos pendientes y la eliminación de malos hábitos (el organismo tiende a eliminar toxinas y desechos con más facilidad, por eso es buen momento para hacer dieta o dejar de fumar)


En cuanto a disciplinas concretas las líneas de investigación abiertas por la Cronobiología son innumerables, a modo de ejemplo tenemos que:
A nivel empresarial se trabaja para determinar cómo afectan a los empleados los trabajos por turnos y cómo disminuir su impacto negativo en el organismo para que éste no se resienta dependiendo de la regularidad de estos cambios. 
Si el turno de trabajo es constante (siempre las mismas horas, ya sea diurno o nocturno) el organismo se acaba acostumbrando, mientras que por el contrario si éste se cambia con frecuencia puede ocasionar cansancio, dificultades de concentración, disminución de la memoria, aumento de infecciones, y, a largo plazo trastornos del sueño y digestivos.
En Psicología en los trastornos de ánimo estacionales, depresión, trastornos del sueño y de la alimentación, etc.  
En Medicina para determinar los momentos en que repuntan determinadas enfermedades o sus síntomas ( la fiebre tiende a subir por la tarde/noche; los infartos de miocardio suelen darse entre las 6'00 y las 12'00, las crisis de asma son más frecuentes entre las 23'00 y las 5'00, las jaquecas se presentan con más frecuencia de 6'00 a 12'00, la mayoría de partos espontáneos sobre las 4'00, etc.)
En Farmacología investigando qué momentos son más propicios para administrar de manera más efectiva un fármaco. En el caso del tratamiento del cáncer, por ejemplo, el estudiar los ciclos naturales de las células permite detectar el mejor momento para administrar la quimioterapia. 

Al sincronizarnos con los ritmos naturales podemos entender de forma inmediata que formamos parte de un todo perfectamente equilibrado que nos ofrece sus beneficios para lograr una vida plena tanto a nivel personal como profesional.

Si quieres que te ayude a trabajar este u otro aspecto de tu vida, escríbeme a liberapsi@gmail.com