"Construye el mundo que quieres desde ti"

Enfrentándote a ti mismo: el diálogo socrático



Párate un momento y piensa en una conversación verdadera que hayas tenido con tu pareja, un amigo o incluso con un desconocido. Una conversación donde hayas podido expresarte de forma sincera, en la que te hayas sentido escuchado, donde hayas sentido que crecías y de la que te llevabas ideas nuevas o conclusiones a las que tú solo no hubieras podido llegar.
¿Cuándo fue la última vez que viviste ese tipo de diálogo con alguien?
Si bien es cierto que todos hemos experimentado esta sensación de diálogo enriquecedor, no es menos cierto que a lo que más acostumbrados estamos en nuestra interacción con el otro es a aconsejar, a debatir para imponer nuestro punto de vista, a chismorrear o a interminables monólogos en los que queremos demostrar cuánto sabemos. Conversaciones que dejan exhaustos a quienes hablan y escuchan, y en las que nos marchamos con una sensación de pesadez o de pérdida de tiempo irremediable.

Por el contrario, existe un tipo de conversación iluminadora en la que prima la exploración de ideas, emociones y pensamientos, un establecer preguntas que trasciendan lo obvio y que nos lleven, a través de la profundización y la indagación interior, a planteamientos nuevos acerca de nosotros y nuestras creencias; este es el diálogo socrático o mayéutica.

La palabra mayéutica proviene del griego "maieutiké" y hace referencia a las técnicas de asistir en los partos. Sócrates, en honor al oficio de su madre, propone un método filosófico en el que ayuda a dar a luz al conocimiento, en este caso, descubierto por el propio alumno a través de un proceso basado en preguntas inductivas.

En Psicología es un método muy utilizado para cuestionar los pensamientos y creencias disfuncionales de las personas que acuden a terapia, insertando dudas en su sistema de creencias con el objetivo de que él mismo las modifique, volviéndolas más flexibles y adaptativas a la realidad, y favoreciendo así su descubrimiento personal y el conocimiento de sí mismo buscando ampliar la autoconciencia respecto a: 
- Las emociones y pensamientos, y su significado.
- Las vivencias. 
- Las estrategias de afrontamiento.
- Los recursos personales. 

En momentos de debilidad o baja autoestima, tendemos a creernos todos los pensamientos y creencias negativas sobre nosotros mismos sin cuestionarlas, por eso, el terapeuta se centra básicamente en cinco áreas a explorar:

- Obtención de pruebas que mantengan esa creencias o pensamientos disfuncionales: "¿Qué pruebas tienes de que siempre lo haces todo mal?"
- Indagar alternativas a esas creencias o pensamientos disfuncionales: "¿Cómo podías haber actuado en ese caso?"
- Explorar las consecuencias que supone mantener esas creencias o pensamientos disfuncionales: "¿En qué te ayuda mantener ese pensamiento?"
- Comprobar qué sucedería en caso de cumplirse las prediciones negativas: "¿Qué es lo peor que podría pasarte en ese caso?"
- Precisar argumentos que se han formulado de forma débil o ambigua: "¿Qué quieres decir con..?"

Retomando el principio de esta entrada te propongo un ejercicio:
Piensa en la última conversación auténtica que tuviste; recuerda con quién fue, dónde, de qué hablábais; evoca tus sensaciones y actitudes hacia ella; rememora cómo te sentiste después y a qué conclusiones sobre ti mismo llegaste.
¿Por qué crees que en ese momento y con esa persona se dieron las circunstancias para vivir ese tipo de diálogo luminoso?
Cuéntamelo en liberapsi@gmail.com