"Construye el mundo que quieres desde ti"

Noética: de la antigüedad al futuro.



Algunos de vosotros me habéis preguntado a través del correo acerca de la ciencia noética, a qué hace referencia y con qué aspectos trabaja. Desde aquí intentaré hacer un pequeño esbozo de lo que supone y si os interesa lo retomamos en próximas entradas.

La palabra noética proviene del griego "noesis" y se refiere al "conocimiento interno", una conciencia intuitiva de acceso directo e inmediato al conocimiento más allá de aquello que está a disposición de nuestros sentidos y el poder de la razón. Es una disciplina que explora el cosmos interno y de cómo a su vez se relaciona con el mundo exterior físico, investigando la naturaleza y potenciales de la conciencia; para ello emplea múltiples métodos de conocimiento, incluyendo la intuición, el sentimiento, la razón y los sentidos. La ciencia noética explora el mundo interior de la mente (la conciencia, el alma, el espíritu) y cómo se relaciona con el universo físico.
En realidad, este planteamiento no es nuevo, ya que desde la antigüedad clásica la filosofía, las distintas creencias y las religiones de los diversos pueblos que habitan la Tierra, suponían que la intención, los buenos deseos y la oración movían a cambiar las circunstancias que rodean a una persona o grupo comunitario. 

En 1973 el doctor y astronauta Edgar Mitchell fundó el Instituto de Ciencias Noéticas dedicado a obtener una comprensión más profunda de la consciencia para, de esa manera, llegar a entender y modificar el concepto que tenemos de realidad. El doctor Mitchell durante la misión Apolo 14 tuvo una experiencia de tipo "samadhi", es decir, un estado de consciencia parecido al que se obtiene en la meditación o contemplación, en el que la persona siente que alcanza la unidad con lo divino. Esta experiencia le cambio tanto la vida que decidió dedicarse a ello en adelante.

Desde el ICN se explora la consciencia desde tres perspectivas:
- Consciencia subjetiva.
- Sabiduría colectiva.
- Comprensión científica del fenómeno.

Todo ello pretende aumentar el potencial humano y la capacidad creativa para lograr un mundo donde predominen el amor, la sabiduría y la libertad.

Seguro que muchos de vosotros pensáis que cuando se cocina con amor, todo sale más rico, ¿verdad?, pues a este respecto, Dean Radin, entre sus muchos experimentos sobre "la intención" de lo que nos rodea, realizó uno muy interesante utilizando un estudio de doble ciego y con un grupo de control. La sustancia que debía ser influida por la intención era chocolate y se dividió en dos categorías: en una de ellas se aplicaban sobre el chocolate buenas intenciones por parte de chamanes mongoles y monjes budistas tibetanos, mientras que en la otra, el chocolate era tratado por una máquina. Se organizaron cuatro grupos de personas; tres de ellos comieron el chocolate con buenas intenciones y el otro, el chocolate normal. Los resultados fueron asombrosos, ya que en el seguimiento realizado a las personas que intervinieron en el experimento, las que comieron el chocolate tratado con buenas intenciones mejoraron su estado de ánimo y predisposición que los del chocolate normal en una proporción superior a la de la prevista por el azar. (Evidentemente, esto es sólo un resumen de un experimento mucho más largo y laborioso)
Este tipo de experimentos utiliza un aparato generador de números aleatorios que determina la escala generada por el azar y el patrón que resulta de la "intención ". Para más información tenéis los trabajos realizados por Dean Radin y los doctores Jose Miguel Gaona y Joey M. Caswell.

La noética, en definitiva, lo que propone es que los pensamientos, las creencias y la intención de una y/o varias personas unidas, puede tener una influencia directa sobre los procesos naturales, la materia y sobre otras mentes. ¿No os parece fascinante?

Cuéntame tus impresiones en liberapsi@gmail.com


Instituto de Ciencias Noéticas (en inglés)