"Construye el mundo que quieres desde ti"

Dependencia emocional



A todos se nos educa desde pequeños para ser económicamente independientes, buscarnos el sustento sin que necesitemos de nadie en el ámbito material, pero ¿también se nos educa para ser emocionalmente independientes? ¿sabemos la diferencia que hay entre amar y necesitar? 

El entorno social, los estilos educativos parentales, los esquemas culturales, en definitiva, todo lo que nos rodea desde que somos pequeños, participa en la formación de nuestras creencias y esquemas mentales.

En un principio el sentimiento de dependencia es normal puesto que desde que nacemos nuestra superviviencia (cuidados, alimentación, etc.) depende de los adultos de nuestro entorno. A medida que vamos creciendo y madurando, somos capaces de manejar nuestras emociones, carencias y necesidades sin depender tanto de los demás. Aunque nuestra necesidad de amar y ser amados no desaparezca, aprendemos a establecer diferentes tipos de relaciones con un círculo cada vez más amplio de personas que nos aportarán nuevas experiencias para aprender y afrontar la vida.

Por otro lado, además de nuestra historia previa, las canciones, las películas, la literatura, etc. nos transmiten unos mensajes, que más allá de ser unos modelos más o menos ficticios sobre el amor y las relaciones, para algunas personas pueden convertirse en unos rígidos esquemas mentales a través de los cuales forman sus expectativas. Las ideas del amor romántico, "el príncipe azul","la media naranja", "el primer amor es el único verdadero", "los amores sufridos son más auténticos"... pueden hacer mucho daño cuando se convierten en patrones de comportamiento propios de la dependencia emocional.
La dependencia emocional es una necesidad afectiva extrema y continua, lo que hace que toda la vida gire en torno al amor y a las relaciones. Aunque se puede sufrir en una etapa puntual de la vida, lo habitual es que se trate de un patrón continuo, con lo cual, prácticamente todas las relaciones de pareja de estas personas se desarrollarán de la misma manera. Su objetivo es evitar la angustia que produce la sensación interna de soledad, que hace necesaria la presencia constante del otro y que impide el normal desarrollo como persona independiente.

Esta necesidad excesiva de afecto ocasiona en la propia persona comportamientos sumisos, mientras que en la otra provoca sentimientos de agobio y falta de libertad.
Las relaciones de pareja suelen ser asimétricas porque las personas dependientes se suelen fijar en personas dominantes, seguras de sí mismas y poco afectuosas, a quienes admiran en exceso, quedando ellas siempre en un segundo plano.
La persona dependiente, no es consciente de que al darlo todo y más por otra persona, está anulándose a sí misma, negando sus propias necesidades y olvidando sus deseos, lo que a la larga provoca un deterioro de las relaciones con los demás, con la pareja y sobre todo, con ella misma.


Algunas características propias de las personas dependientes emocionalmente serían:

- Baja autoestima.
- Escasez de habilidades sociales.
- Necesidad de aprobación.
- Miedo al abandono y a la soledad. Estas personas normalmente inician una relación tras otra, sin apenas darse un tiempo entre ellas.
- Siempre buscan quedar bien ante los demás. Harán lo que sea por complacer siempre y a todos, pasando por encima de sí mismas, para evitar perder el cariño o la compañía de otros.
- Se rodea de personas con problemas. De esta manera sacian su necesidad de sentirse necesitados, aún a riesgo de que se sientan obligados a ayudar sin quererlo realmente.


Síntomas de la dependencia emocional:

- Necesidad constante de tener a la persona localizada. Ponerse en contacto con ella a través de llamadas, mensajes,etc... de forma exagerada.
- Necesidad excesiva de gestos de aprobación por su parte. No se es feliz si no se cuenta con la atención y el afecto de la otra persona.
- Vivir el amor como sinónimo de sufrimiento. Es el típico "ni contigo ni sin tí" (peleas y reconciliaciones constantes, sacrificios por continuar la relación, etc...)
- Se intenta cambiar al otro por todos los medios, sin éxito.
-Prioridad de la relación sobre cualquier otro ámbito de la vida. Se deterioran los vínculos familiares, de amistad y/o laborales.
-Se es capaz de aguantar cualquier cosa por seguir con la relación.
- Se esfuerzan en el sexo, aunque se sientan defraudadas o utilizadas, simplemente para satisfacer a la otra persona.
- Tener la sensación de que esa persona o la forma de relacionarse con ella es de algún modo perjudicial (faltas de respeto, manipulación, insatisfacción, etc.) pero no se es capaz de terminar con la relación.

Aunque normalmente se considera la dependencia emocional en relación a una pareja, 
también puede darse en otro tipo de vínculos como familiares o de amistad. 
Si estás en esta situación, afecta al desarrollo de tu vida normal y no sabes cómo manejarla, 
acude a un profesional.

Si lo necesitas estoy en liberapsi@gmail.com