"Construye el mundo que quieres desde ti"

¿Qué es la fibromialgia?



En general, la fibromialgia se define como una enfermedad crónica, caracterizada por dolor generalizado y rigidez muscular, que generalmente va acompañada de:

- Cansancio o fatiga crónica.
Trastornos del sueño
- Cefaleas tensionales, colon irritable.
Ansiedad y/o depresión.
- Problemas de concentración y memoria.

Las mujeres de entre 30/60 años son las más propensas a sufrir esta enfermedad, con una prevalencia del 90% de mujeres frente a un 10% en hombres.

Según los estudios e investigaciones llevados a cabo, estos son los rasgos característicos de una persona que sufre fibromialgia :

- Poseen un estricto sentido de la responsabilidad, llegando a exagerar el cumplimiento de sus obligaciones.
- Perfeccionismo: para que las cosas se hagan bien, tienen que hacerlas ellas mismas.
- Asumen muchos compromisos familiares y laborales, aunque suponga extralimitarse en su tiempo y esfuerzo.
- A menudo se sienten incomprendidas y piensan que sus esfuerzos no son valorados por el entorno que las rodea.
- Buscan agradar constantemente y no son capaces de decir "no"
- Dependencia afectiva e intolerancia al rechazo.
- Baja autoestima.
- Sentimientos de culpabilidad constante.
- Resentimiento y rabia contenida que les lleva a ser muy rígidos físicamente (su cuerpo está continuamente tenso), mentalmente (vuelven una y otra vez sobre los mismos problemas o situaciones) y emocionalmente (no son capaces de afrontar sus sentimientos acerca de la enfermedad y suelen culpar a los demás de lo que sienten y les sucede).

La fibromialgia es complicada en cuanto a que no se le reconoce ninguna patología orgánica o algún tipo de indicador objetivo en pruebas como radiologías o analíticas. La atención sanitaria se centra en el médico de atención primaria, que en caso de ser necesario, derivará a los especialistas reumatólogos o a las unidades de dolor.
Los tratamientos más utilizados han sido el farmacológico, el ejercicio físico y las terapias psicológicas.

A la situación constante de dolor y cansancio que sufren las personas con fibromialgia, se le suma, en la mayoría de los casos, el periplo de médico en médico durante los 3 años de media que se tarda en diagnosticarla, la incomprensión del entorno en cuanto a lo que supone esta enfermedad, junto a las etiquetas de "fingidores" o "perezosos" que suelen obtener del mismo.
Todo esto, da lugar a sentimientos de poca valía y falta de autoestima, junto a posibles episodios de ansiedad o depresión que agravan su estado.

¿Cómo ayuda la psicología?

Trabajando en las distintas áreas en las que incide la fibromialgia como son:

- Dolor : Para ello se trabaja el entrenamiento en relajación (imaginación guiada, sobre todo), las emociones, los pensamientos y la mejora de las habilidades de comunicación.

- Conocer el dolor: Es necesario que la persona afectada aprenda a conocer su cuerpo para poder controlar su dolor. Para ello es útil llevar un diario en el que anote los cambios de intensidad del dolor, qué se lo agrava y qué lo disminuye, cuánto tiempo aproximado dura cada período, en qué situaciones y con quién o dónde estaba, etc...Eso ayudará a identificar en qué momento se encuentra y cómo actuar.  

-Gestión del tiempo: Se trata de aprender a regular la realización de actividades según la capacidad de la persona en cada momento. Como hay períodos de mucho dolor que se mezclan con otros de menos dolor, organizaremos nuestro tiempo en función de estos intervalos, adaptando las metas y estableciendo objetivos a corto y largo plazo.

- Estrés: El dolor es un potente generador de estrés que a su vez provoca síntomas (problemas de sueño, cefaleas, colon irritable...) generadores de otros problemas asociados.

- Ansiedad: En estos casos, la ansiedad se produce como respuesta al dolor y lo que hace es mantenerlo o incrementarlo. La relación dolor-ansiedad acaba convirtiéndose en un círculo vicioso.

- Depresión: Muchos investigadores sugieren que una de las causas que subyacen a la fibromialgia es la depresión, sería por tanto, como ir a la raíz del problema.

- Concentración y memoria : Al centrar tanto la atención en el dolor, se dejan de lado otras cosas, de manera que da la impresión de que se ha perdido capacidad para llevar a cabo otras actividades, como por ejemplo, la lectura.

- Afectividad y sexualidad: El dolor puede provocar rechazo a las relaciones sexuales lo que ocasiona conflictos con la pareja, que a su vez empeorará los problemas emocionales y de autoestima previos.

- Educación familiar y del entorno: Es necesario aportar información al entorno de una persona con fibromialgia para que exista una colaboración total con ella.

- Promoción de la salud: Cuidado físico y emocional de uno mismo, alimentación, ejercicio físico...

Como vemos, la fibromialgia es una enfermedad muy compleja que influye en muchas facetas de la vida de una persona y que requiere la intervención de distintos profesionales para abordarla. Pero sobre todo, requiere de la constancia de la propia persona afectada para conocerse y conocer su propio cuerpo, así como de su entorno más próximo.


Si quieres contarme tus impresiones estoy en liberapsi@gmail.com